Rollo ártico psicodélico

Rollo ártico psicodélico

Share
Rollo ártico psicodélico

Rollo ártico psicodélico

El rollo ártico psicodélico es una reinvención (un remake, que dirían los amantes al cine) del clásico arctic roll inglés o del brazo de gitano español. Para entendernos, algo parecido a  la gran labor social que los cupcakes han hecho con  las magdalenas (por cierto, prometo daros recetas de ambos).

La verdad es que la receta del Rollo Ártico se presta a mil variantes. La receta que os presento hoy es con bizcocho mixto (blanco con algo de chocolate) y helado de chocolate pero podéis pensar en otras combinaciones como por ejemplo:

– Bizcocho blanco (sustituid el cacao por harina y así lo convertiréis en bizcocho blanco) + mermelada de frambuesa + helado de limón. En este caso yo lo serviría con un poco de nata levemente montada.

– Bizcocho normal + mermelada de albaricoque + helado de nueces de macadamia.

– Bizcocho de vainilla (simplemente añadid un poco de vainilla a la mezcla) + mermelada de naranja + helado de café. ¿Qué tal un poco de salsa de chocolate caliente para servir?

– Adictos al chocolate: creo que estáis pensando en bizcocho de chocolate + helado de chocolate + salsa de chocolate, ¿a que sí?. No está mal, pero os sugiero que animéis la mezcla usando mermelada de fresa o naranja y tal vez sirope de frutas rojas y unas frambuesas o fresas frescas al servir. ¿Que os parece?

Por supuesto, la decoración también podéis adaptarla a vuestro gusto o, simplemente, no hacer ninguna en absoluto. Las podéis encontrar elaboradísimas a poco que naveguéis por internet. El resultado dependerá de vuestra paciencia, habilidad y tiempo.

La que os presento hoy es una mezcla de bizcocho liso y bizcocho decorado. Queda vistoso y es muy sencillo de hacer.

Vamos. No perdamos más tiempo que seguro que estáis deseando saber cómo se prepara….

Ingredientes para el bizcocho

4 huevos
100 gr de harina
20 gr. de cacao en polvo (suelo utilizar la lata de cacao Valor en polvo)
120 gr de azúcar
1 pizca de sal

Ingredientes para el relleno

1 litro de helado de chocolate
4-6 cucharadas de mermelada de fresa, frambuesa o frutas del bosque

Preparación del relleno para el rollo ártico

Se trata de conseguir un cilindro.
Una manera bastante sencilla es cortar el helado con un molde sin fondo (un cortapastas circular grande, como de 8-10 cm. de diámetro). Ponemos los círculos uno a continuación de otro sobre papel film hasta formar el cilindro con la longitud que queramos (la del tamaño del bizcocho). Envolvemos, cerramos los extremos y guardamos en el congelador.
Otro método es ir haciendo bolas e ir colocándolas sobre papel film o, si es una tarrina, cortamos trozos más o menos iguales y los ponemos uno detrás de otro, formando una hilera. Si es helado en barra, bastará con alisar los bordes. (Consejo: esto se hace más fácilmente con el helado ligeramente reblandecido). Luego enrollamos, cerramos los extremos y hacemos rodar sobre la mesa intentando dar formar de cilindro lo más regular que podamos.
Cuando esté con la forma deseada y bien apretado, lo guardamos en el congelador.
Mientras tanto, preparamos la plancha de bizcocho.

Preparación del bizcocho

Batimos muy bien las yemas con el azúcar (mejor con robot o con batidora de varillas), hasta que queden casi blancas y dupliquen su tamaño.

Incorporamos la harina poco a poco, mezclando con cuidado.

Batimos las claras con una pizca de sal a punto de nieve firme. Las añadimos con cuidado a la mezcla.

En una placa de horno colocamos una lámina de papel de horno y extendemos las dos terceras partes de la mezcla, alisándola con el dorso de una cuchara o con una espátula.

En el cuenco con 1/3 de la mezcla restante, añadimos el cacao y mezclamos bien.

Vertemos con una cuchara en 4-6 montones repartidos por la masa blanca y los desdibujamos con la misma cuchara formando círculos, asegurándonos de tocar el fondo para que se reparta bien por arriba y por abajo.

Horneamos unos 10-12 minutos a 180ºC (la punta de un cuchillo debe salir limpia).

Mojamos y escurrimos bien un trapo de cocina limpio.

Al sacar el bizcocho del horno, lo volcamos sobre el trapo húmedo y retiramos el papel con cuidado.

Ahora decidimos qué lado ha quedado más bonito. Lo elegimos y lo enrollamos, ayudándonos del trapo,  dejando el lado bonito por  el exterior.

Lo dejamos así unos minutos, el tiempo que tardamos en ir a buscar la mermelada y sacamos el helado del congelador.

Extendemos el bizcocho, lo untamos de mermelada y colocamos el cilindro de helado.

Lo volvemos a enrollar, intentando apretar bien. Lo envolvemos en papel film intentando que quede firme y lo volvemos a congelar hasta que lo vayamos a servir.

Antes de servir, cortaremos los extremos, para que nos quede perfecto. ¡¡Disfrutad!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *