pizza carbonara

Pizza Carbonara

Share
pizza carbonara

pizza carbonara

No es la primera vez que os he contado como preparar pizza: de bacon y queso, pizza Ré (mi favorita, lo confieso), calzone e incluso… ¡pizza de frutas!

Hoy os lo voy a poner todavía más fácil, si eso es posible 🙂

La receta de la Pizza Carbonara combina las excelencias de la pizza con las de la pasta carbonara que os gustó tanto.

¿Fácil? No. Lo siguiente.

Y es que esta noche, por lo que me han contado, hay partido de fútbol y ya se sabe que noche de fútbol, noche de pizza 😉

Por supuesto, tenéis la opción de hacer la masa vosotros mismos y siempre os animo a que lo intentéis pero hoy entenderé que no estéis más que para ver un buen partido disfrutando de una buena pizza.

¡Suerte!

pizza carbonara

pizza carbonara

Ingredientes

Los de la masa para pizza. Si no queréis hacerla, podéis comprar una base de pizza de las que venden hechas (para mi gusto, mejor refrigerada que congelada)

250 ml. nata para montar

125 gr. bacon en dados

300 gr. queso rallado (gruyère, emmental…)

pimienta negra recién molida

Preparación

Empezamos preparando la salsa. La hacemos exactamente igual que en la receta de pasta carbonara (lo único que varían son las cantidades).

Precalentamos el horno a 220ºC.

Ponemos en un cazo al fuego los dados de bacon y los doramos durante unos minutos.

Cuando estén doraditos, añadimos la nata y dejamos reducir durante unos 6-8 minutos, removiendo de vez en cuando.

Añadimos el queso y la pimienta a nuestro gusto (entre el bacon y el queso, no hace falta sal).

Mantenemos al fuego durante unos minutos, sin dejar de remover, hasta que quede una salsa espesita.

Apartamos del fuego y reservamos.

En una placa de horno extendemos la masa. Podemos poner debajo papel de horno si queremos evitar el riesgo de que se pegue la masa (y evitar tener que frotar después 😉 ).

Extendemos la salsa uniformemente, ayudándonos de una cuchara.

Si sois adictos al queso, podéis añadir por encima algo más de emmental rallado.

Horneamos durante unos 20 minutos, hasta que esté doradita.

Lista para comer y… ¡¡gooooool!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *